El pasado mes de diciembre, la Fundación ONCE otorgó a CERAC una ayuda para llevar a cabo el «Programa de integración sensorial e insonorización de espacios».

El proyecto está dirigido a personas con autismo con y sin discapacidad intelectual asociada. Por sus características psicológicas y psicopatológicas, este colectivo plantea retos especiales en cualquier intervención psicoeducativa. Y esto se debe a que el autismo se caracteriza por déficits severos de empatía y comunicación, trastornos sensoriales (hiper o hiposensibilidad), rigidez conductual y cognitiva, que provoca intolerancia a la frustración ya la incertidumbre, y, por tanto, un riesgo elevado de crisis de agitación.

Este proyecto tiene como objetivo insonorizar una parte de los espacios en los que se desarrolla un programa de integración sensorial dirigido a personas con autismo. Esta mejora permitirá realizar las actividades previstas con total garantía de calidad, favoreciendo un entorno adecuado, seguro y respetuoso con las necesidades sensoriales de cada una de las personas participantes, así como maximizar el uso de los espacios de forma simultánea.

Cabe señalar que una escasa insonorización y una elevada reverberación de los espacios, provoca una transmisión constante de ruidos entre salas, lo que genera una sobrecarga sensorial en las personas con autismo, dificultando su autorregulación, participación activa y desarrollo adecuado de las sesiones en un entorno adaptado.

Gracias una vez más a la Fundación ONCE por su apoyo en este proyecto.